M37 5 Marco - Guillermo II 1908 AU Ceca: F
Información de la moneda
Esta soberbia pieza de plata de gran formato pertenece a las acuñaciones del Imperio Alemán (Deutsches Reich), emitidas bajo la autoridad del Reino de Wurtemberg. El ejemplar exhibe una pátina monetaria clásica muy hermosa y honesta, con sutiles tonalidades tostadas e irisaciones cobrizas que se concentran en las zonas perimetrales de los campos y alrededor de las gráfilas, lo que dota de una notable profundidad visual al relieve de esta serie germana de principios del siglo veinte.
Anverso: Presenta el retrato de perfil hacia la derecha del rey Guillermo II de Wurtemberg (Wilhelm II), mostrando una efigie muy expresiva con su característica cabellera corta y una densa barba y bigote recortados al estilo de la época. La composición aparece enmarcada de forma circular por la leyenda oficial en alemán "WILHELM II KOENIG VON WUERTTEMBERG" (Guillermo II, Rey de Wurtemberg), mientras que en el exergo inferior, justo debajo del busto, destaca de manera nítida la letra "F", marca oficial de la Casa de la Moneda de Stuttgart.
Reverso: Muestra el imponente escudo de armas oficial del Imperio Alemán en su segundo tipo heráldico definitivo: una gran águila imperial exployada y coronada que carga sobre su pecho el collar de la Orden del Águila Negra y el escudón de los Hohenzollern. El diseño queda rodeado en la orla exterior superior por el nombre del Estado unificado y el año de emisión con la leyenda "DEUTSCHES REICH 1908", y en la zona inferior por el valor facial de la pieza flanqueado por dos estrellas: "★ FÜNF MARK ★" (Cinco Marcos).
Contexto histórico y curiosidades: Acuñada de forma oficial en el año mil novecientos ocho, esta moneda es un excelente ejemplo de la estructura federal del Imperio Alemán. Al igual que Prusia o Baviera, Wurtemberg mantuvo el estatus de reino dentro del Imperio y conservó el privilegio regio de acuñar sus propias monedas de plata de alta denominación con el retrato de su soberano. Guillermo II de Wurtemberg fue un monarca sumamente peculiar y extraordinariamente popular entre sus ciudadanos por su carácter demócrata, campechano y burgués; de hecho, solía pasear por los parques públicos de Stuttgart sin escolta militar alguna, acompañado únicamente por sus perros, y se le recuerda históricamente por haber sido el último rey alemán en abdicar formalmente en noviembre de mil novecientos dieciocho tras el colapso del imperio en la Primera Guerra Mundial. Como detalle técnico, la ceca de Stuttgart (marca "F") se consolidó durante este periodo como uno de los talleres numismáticos con los más altos estándares de calidad de grabado de toda Europa.