Tyche
Contexto Histórico y Biografía
Tyche (Τύχη, equivalente griega de la diosa romana Fortuna) fue en el mundo helenístico y romano provincial mucho más que la divinidad del azar y la prosperidad: se convirtió en la personificación sagrada, protectora y tutelar de cada polis o ciudad individual. Desde que el escultor Eutíquides de Sición (discípulo de Lisipo) creó hacia el año 300 a.C. para Seleuco I Nicátor la celebérrima estatua de bronce de la Tyche de Antioquía —representada sentada sobre la roca del monte Silpio, coronada con las murallas y torres de la ciudad, sosteniendo espigas de trigo en la mano y con el dios fluvial Orontes nadando a sus pies—, su imagen se difundió como el emblema de identidad cívica por excelencia en todas las urbes de Siria, Mesopotamia, Fenicia, Asia Menor y Tracia.
Relaciones Personales
Vínculos con ciudades y personajes del catálogo: Divinidad tutelar principal de metrópolis como Antioquía de Orontes, Laodicea de Siria, Pérgamo, Apamea, Nicópolis del Istro y Pautalia; promovida por los monarcas seléucidas (Antíoco I, Antíoco III) y por los emperadores romanos desde Augusto y Trajano hasta Filipo I el Árabe, Galieno y Constantino Magno (quien consagró la Tyche de Constantinopla).
Emisiones Numismáticas y Tipología
En la numismática griega y provincial romana, Tyche es inconfundible en el anverso de las emisiones cívicas por su busto femenino velado y tocado con la alta corona mural (corona turrita, que reproduce los lienzos y almenas de las murallas de la ciudad), mientras que en los reversos aparece bien sedente sobre rocas con el río local nadando a sus pies (al estilo de Eutíquides en Antioquía, Edesa, Carras o Samosata), bien de pie dentro de un templete tetrástilo portátil o sosteniendo el timón del destino y la cornucopia de la abundancia.
No se han encontrado piezas numismáticas catalogadas directamente bajo este personaje en la colección actual.